Cómo conservar el perejil y mantenerlo fresco durante un año: el método de los chefs

Primero, lava bien el perejil con agua fría y retira las hojas y los tallos dañados. Sécalo suavemente con papel absorbente para eliminar el exceso de humedad. Llena un vaso con agua hasta la mitad. Coloca los tallos de perejil en posición vertical, como en un jarrón. Cubre el vaso con una bolsa de congelación con cierre hermético o una bolsa de plástico para alimentos y sujétala con una goma elástica. Haz dos pequeños cortes en los lados de la bolsa con unas tijeras para que el perejil respire. Guarda el vaso en el refrigerador, idealmente en el compartimento de las botellas. Así, el perejil se mantendrá fresco, crujiente y aromático durante varias semanas, a veces incluso más de un mes.

La solución para ahorrar espacio en refrigeradores pequeños: ¿Tu refrigerador ya está lleno? ¡No hay problema! Hay una alternativa igual de efectiva: lava y seca bien el perejil y pícalo como de costumbre. Luego, colócalo en un vaso limpio y seco. Antes de cerrarlo, coloca una hoja de papel de cocina entre la abertura y la tapa: absorberá la humedad restante.

Cierre bien el frasco e idealmente colóquelo boca abajo en el refrigerador. De esta manera, el perejil picado se mantendrá fresco y listo para usar durante varias semanas sin perder su aroma.

El perejil bien almacenado facilita la preparación de las comidas diarias.

Tener perejil siempre a mano es una gran ventaja en la cocina. Aporta un toque fresco a las sopas, realza las salsas en un instante y transforma un simple plato de verduras en una comida apetitosa. Bien almacenado, conserva su color vibrante y su sabor aromático sin quedar soso ni pastoso.

Estos métodos tienen otra gran ventaja: reducen el desperdicio de alimentos. No vuelva a tirar medio manojo olvidado en el fondo del refrigerador. Comprará menos, usará el perejil de forma más eficiente y su cocina estará más ordenada.

Pequeños errores que definitivamente debe evitar: Nunca guarde el perejil sin proteger en su bolsa de plástico original; se asfixiará y se echará a perder rápidamente. Además, el perejil no debe sumergirse completamente en agua; solo deben cubrirse los tallos. Recuerda cambiar el agua del frasco cada dos o tres días para mantener el perejil fresco por más tiempo.

Con estos sencillos y efectivos consejos, el perejil se convertirá en un fiel aliado en tu cocina, realzando siempre tus platos y nunca te decepcionará.

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