Era una presencia.
Real.
Visible.
Humana.
Porque ese día...
empapado, humillado...
No perdió su dignidad.
Ella la reveló.
Y demostró algo que nadie ha olvidado:
Que el verdadero poder...
No necesita publicidad.
Se nota...
cuando alguien cree que no lo estás mirando.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
