Un profesional de la salud puede prescribir pruebas apropiadas para identificar el origen del problema.
Lo correcto: no ignores tu cuerpo
Tendemos a acostumbrarnos a la incomodidad y a minimizarla. Sin embargo, nuestro cuerpo se comunica constantemente.
Prestar atención a esas sensaciones de hormigueo en las piernas u otras sensaciones inusuales no significa dejarse llevar por la ansiedad, sino adoptar un enfoque preventivo. Porque escuchar las señales de tu cuerpo hoy a veces puede prevenir complicaciones mañana.
