Nuestra tendencia a asumir que necesariamente debe ocurrir algo.
Nuestra dificultad para identificar obstáculos sutiles.
Buscamos una acción, un movimiento, un resultado visible... cuando la respuesta real es la ausencia total de resultado. Es precisamente esta paradoja la que hace que el rompecabezas sea tan memorable y tan fácil de compartir.
Un excelente ejercicio mental.
Este reto nos recuerda una regla sencilla pero valiosa: tómate tu tiempo para observar antes de sacar conclusiones precipitadas. En la vida, al igual que en los rompecabezas, a veces lo que no vemos es más importante que lo que sí vemos.
La próxima vez que te encuentres con un rompecabezas visual, intenta no mirar inmediatamente hacia dónde fluirá el agua, sino más bien hacia dónde no puede fluir.
Y ahora que ya sabes la respuesta… admítelo: ya te gustaría intentar este reto con otra persona.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
