Una anciana pasó todo el verano y el otoño fijando estacas de madera afiladas en su tejado. Los vecinos estaban convencidos de que había perdido la cordura... hasta que por fin llegó el invierno.

 

Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.