Una niña pobre con un bebé se queda dormida en el hombro del presidente de la compañía en un avión, pero se despierta sorprendida cuando él…

“No”, respondió Rachel. “Solo estaba cansada”.

Él sonrió. “Fuiste lo suficientemente valiente como para confiar en un desconocido”.

“Y lo suficientemente valiente como para preguntarle algo”, añadió ella.

Él la contactó.

Su historia no comenzó con riqueza ni grandes declaraciones. Comenzó con agotamiento, sospecha, incomprensión y una lucha constante por creer en algo mejor.

Exteriormente, la ciudad se movía como siempre.

Interiormente, una familia —creada con cuidado y deliberación— descansaba en la tranquila certeza de que el amor no se compraba ni se asignaba.

Se construía.

Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.