Una niña pobre con un bebé se queda dormida en el hombro del presidente de la compañía en un avión, pero se despierta sorprendida cuando él…

El cambio fue inmediato.

Los gritos de Sophia se convirtieron en gemidos y luego se apagaron por completo. La mano del hombre se movió lentamente alrededor de su espalda, tarareando una suave melodía.

"¿Cómo lo hiciste?", susurró Rachel.

"Practicar", respondió. "A veces los bebés necesitan un cambio de manos".

La cabina se quedó en silencio. Los pasajeros que los habían estado mirando fijamente momentos antes parecían aliviados. Incluso la azafata asintió.

"¿Cómo se llama?", preguntó.

"Sophia".

"Soy James".

Rachel lo miró con más atención. Había algo familiar en su rostro, aunque no lograba identificarlo.

"¿No sueles volar en clase turista, verdad?", preguntó.

James sonrió levemente. "Digamos que me gusta variar".

El zumbido constante de los motores y el primer momento de paz en semanas calmaron el cansancio de Rachel.

"Debería llevármela de vuelta", murmuró.

"Está bien aquí", respondió James. "Parece que necesitas descansar".

Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.