Descubrió la verdad en su noche de bodas.

Se sentó en la cama.

Su corazón empezó a latir más rápido.

¿Konstantin?

Miró hacia la puerta. Estaba cerrada.

Los escalones se detuvieron.

Silencio.

Y entonces…

Una voz.

Tranquila. Masculina.

Pero no era la voz de Konstantin.

Está aquí…

Alina sintió que se le helaba la sangre.

Se quedó paralizada.

No podía ser.

No había nadie más en la casa.

Se levantó de la cama. Lentamente. Con cuidado.

Caminó hacia la puerta.

Le temblaba la mano al tocar el pomo.

Y de repente…

Al otro lado de la puerta, alguien tocó rápidamente una superficie.

Con fuerza.

Lentamente.

Como si supiera que ella estaba a su lado.

Alina gritó y retrocedió.

Mi corazón latía tan fuerte que apenas podía respirar.

—¿Konstantin? —susurró.

No hubo respuesta.

Solo silencio.

Y la sensación de que ya no estaba sola.

No durmió hasta la mañana.

Cuando los primeros rayos de sol entraron en la habitación, salió corriendo.

Konstantin estaba sentado abajo. Tranquilo. En silencio. Como si nada hubiera pasado.

—¿Dormiste bien? —preguntó.

Alina lo miró y, por primera vez, un miedo verdadero la invadió.

Porque comprendió algo simple.

No parecía alguien que hubiera pasado la noche en esa casa.

Parecía alguien que sabía exactamente lo que había pasado.

Y no dijo nada.

—¿Dormiste bien? —repitió Konstantin, sin levantar la vista.

Alina no pudo responder de inmediato. Lo miró e intentó comprender: ¿de verdad no sabía nada… o estaba fingiendo?

Su rostro estaba sereno. Demasiado sereno.

—Oí pasos en la noche —dijo finalmente en voz baja—. Y una voz.

Konstantin no se sorprendió.

Tomó un sorbo de café lentamente.

—Una casa vieja —respondió con calma—. Un árbol tiene vida propia.

Alina, sin embargo, sabía distinguir entre el crujido de la madera y los pasos humanos.

Permaneció en silencio.

Todo el día había transcurrido de forma extraña. Konstantin se había marchado por negocios, dejándola sola.

—Descansa. Acostúmbrate —dijo antes de irse—.

Acostúmbrate.

¿Por qué?

¿A la soledad?

¿Al miedo?

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