A Isabel…
Ya no era una voz lejana.
Era una presencia.
VERDADERO.
Visible.
Hombre.
Porque en este día…
Empapada, humillada…
No ha perdido su dignidad.
Ella lo reveló.
Y demostró algo que nadie ha olvidado:
Este verdadero poder…
No se ha anunciado.
Resulta que…
cuando alguien piensa que no estás mirando.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
