Alguien dejó caer un bolígrafo.
Otro se llevó la mano a la boca.
Julian retrocedió un paso.
—No… —murmuró—. Eso es imposible…
Isabel no lo miró.
Todavía no.
—¿Cuánto tiempo llevan aquí? —preguntó a los directores.
—Cinco minutos, señora.
—Bien.
Pausa.
—Quiero que todos escuchen.
Revelación.
Isabel dio un paso al frente.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
