Porque el mensaje que cambió mi vida no fue aquel que decía “Amor, te extraño”.
El verdadero mensaje llegó años después, en silencio, mientras me veía al espejo sin vergüenza, con las manos llenas de cicatrices y el corazón por fin en su sitio.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
