Lo aprendí de mi madre italiana, ¡y es todo un éxito en nuestra familia!

Ingredientes:

4 pechugas de pollo sin hueso ni piel

1 taza de arroz instantáneo

1 cebolla picada

3 dientes de ajo picados finamente

1 lata (411 g) de tomates troceados con su jugo

1 lata (227 g) de salsa de tomate

1 taza de caldo de pollo

1 cucharadita de albahaca seca

1 cucharadita de orégano seco

1/2 cucharadita de sal

1/2 cucharadita de pimienta negra

1/2 taza de queso parmesano rallado

2 cucharadas de perejil fresco picado (para decorar)

Instrucciones:

Coloca las pechugas de pollo en el fondo de la olla de cocción lenta.

Extiende el arroz crudo uniformemente sobre el pollo.

En un bol, mezcla la cebolla picada, el ajo, los tomates troceados con su jugo, la salsa de tomate, el caldo de pollo, la albahaca, el orégano, la sal y la pimienta.

Vierte la mezcla de tomate sobre el pollo y el arroz, asegurándote de que quede bien distribuida.

Cocine a fuego lento durante 6-7 horas o a fuego alto durante 3-4 horas, hasta que el arroz esté tierno y el pollo bien cocido.

Justo antes de servir, espolvoree con queso parmesano rallado.

Decore con perejil fresco para darle más color y sabor.

Variaciones y consejos:

Para una textura más firme, agregue una taza de guisantes congelados 30 minutos antes de finalizar la cocción.

Para un toque picante, agregue hojuelas de chile rojo.

Sustituya el arroz blanco por arroz integral para aumentar la fibra y ajuste el tiempo de cocción según sea necesario.

En días ajetreados, pruebe con cebolla deshidratada y ajo en polvo.

Esta receta es como un mosaico cuidadosamente elaborado: ingredientes sencillos, combinados con esmero, crean una experiencia reconfortante que llega al alma. Compártala con sus seres queridos y deje que le caliente por dentro.

¡Buen provecho!

Continúa en la página siguiente

Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.