—Esto es una entrevista de trabajo —dije, deslizando un documento sobre la mesa—. Y vamos a revisar su historial laboral.
Grant miró el papel. No era su currículum. Era una copia impresa de una orden judicial: manutención infantil, calendario de pagos y la nota del mes anterior que indicaba que se había retrasado de nuevo en el pago.
Se puso pálido.
Mi padre no alzó la voz. —Señor Ellis, en su solicitud menciona «excelente fiabilidad e integridad» como cualidades clave —dijo—. Sin embargo, su historial demuestra que ha incumplido repetidamente sus obligaciones con su hijo.
Los ojos de Grant brillaron. —Esto es un asunto personal.
—Esto es relevante —dije con calma—. Este puesto implica contratos con proveedores y cumplimiento normativo. Quien trate las órdenes judiciales como recomendaciones opcionales no tiene cabida en un puesto de confianza.
Grant se inclinó hacia adelante, bajando el tono de voz al que usaba cuando quería mantener el control. Claire, vamos. Lo resolveremos. Soy flexible. Sabes que soy un buen líder.
Lo observé con atención.
El hombre que había dicho que mi cuerpo de embarazada era "deprimente".
El hombre que me había dejado sola durante el parto.
El hombre que había intentado reducir su salario en papel mientras mejoraba su estilo de vida.
"No", dije simplemente. "Ese no eres tú".
La gerente de recursos humanos chasqueó su bolígrafo. "Señor Ellis", dijo profesionalmente, "debido a inconsistencias en su solicitud y a preocupaciones éticas, no continuaremos con su candidatura".
La expresión de Grant se endureció. "Estás haciendo esto porque ella está resentida".
Continúa leyendo en la página siguiente.
Para ver los tiempos de cocción completos, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>), y no olvides COMPARTIR con tus amigos de Facebook.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
