Entonces me detengo un instante, cierra los ojos y agradezco incluso el recuerdo más doloroso, porque fue ese horror el que me obligó a despertar.
Hay hombres que descubren demasiado tarde que sostienen una familia no es lo mismo que habitarla.
Yo fui uno de ellos.
Pero alcancé a escuchar a tiempo.
Y esta vez, por fin, el silencio no ganó.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
