Un romero siempre verde, fragante y listo para realzar tus platos año tras año suena a un sueño, ¿verdad? Pero, ¿cuántas macetas se marchitarán en tu balcón? ¿Y si el secreto no reside en una mano "mágica", sino en unos pocos hábitos bien pensados? Detrás de esta planta mediterránea de fuerte carácter se esconden necesidades específicas, a menudo malinterpretadas, que tienen un impacto significativo a largo plazo, especialmente en el caso del romero en maceta cultivado en entornos urbanos.
Comprendiendo el romero como un mejor complemento
El romero es originario del sur, acostumbrado a colinas soleadas, suelos ligeros y lluvias moderadas. Al cultivarlo en maceta, el error más común es tratarlo como una planta de interior cualquiera: regarlo en exceso y proporcionarle poca luz. El resultado: se marchita, se pone amarillo y finalmente muere. Para asegurar su longevidad, conviene imitarlo lo más fielmente posible, incluso en un simple alféizar soleado.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
