Puede que ya hayas encontrado este pequeño capullo marrón en tu cocina sin imaginar su increíble potencial para la piel. Y, sin embargo, tras su cálida fragancia, esconde una auténtica pepita de belleza. Pero, ¿cómo puede un ingrediente tan discreto ayudar a despertar una piel sin resplandor ni rasgos suaves y cansados? Y sobre todo, ¿cómo puedes usarlo fácilmente en casa sin complicarte la vida? Déjate sorprender: algunas combinaciones inesperadas hacen maravillas...
Tónico de arroz y clavo: El aliado para una piel limpia
Receta suave:
1 cucharada de arroz blanco (unos 15 g)
200 ml de agua
y 3 dientes
Preparación:
Enjuaga el arroz y luego déjalo hervir a fuego lento con el agua durante 5 minutos.
Deja enfriar, cola, añade los clavos y deja infusionar durante 20 minutos antes de retirarlos.
Uso:
Basta con rociar por la mañana y por la tarde sobre la piel limpia. En unos días, el tono de piel parece más uniforme, como si la piel hubiera recuperado su calma interior. Una rutina ideal cuando quieres una sensación inmediata de frescura.
