A veces la respuesta es muy sencilla: no bebes suficiente agua. La falta de hidratación reduce naturalmente la producción de saliva, sobre todo por la noche. Después de un largo día, una cena salada o una copa de alcohol, el cuerpo agota sus reservas y tu boca lo resiente.
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
