—Pero antes de desaparecer, Nuria me citó en el Hotel Camino Real. Dijo que me daría una compensación si le devolvía cierta información. No fui sola, dejé mi coche dos calles antes y entré por una puerta lateral. Cuando llegué, ya no estaba. Solo había una bolsa de una boutique de lujo. Dentro… estaba ese vestido.
Miré la prenda sobre la mesa y dejó de parecerme hermosa. Ahora era otra cosa: una señal, una advertencia, quizá una amenaza.
—¿Y las iniciales?
—N.K. son las suyas… o el nombre que usaba conmigo. El papel… —bajó la mirada— estaba escondido cuando me dio el vestido. Lo encontré después.
Abrí la nota. La tinta azul, fina y precisa, formaba una frase corta:
“Si alguna vez esto vuelve a aparecer, será porque alguien ya sabe quién eres.”
Sentí un golpe seco en las sienes.
—¿Por qué no se lo contaste a Alejandro?
—Porque Alejandro me mata si descubre en qué me metí. Porque él cree que solo tuve una mala racha económica… y porque hace un mes recibí un correo desde una cuenta sin nombre. Solo decía: “Pronto saldrá a la luz”. Y ayer, tu marido te trae el vestido como regalo. Dime tú… ¿qué habrías pensado?
Para ver as instruções de preparo completas, vá para a próxima página ou clique no botão Abrir (>) e não se esqueça de COMPARTILHAR com seus amigos no Facebook.
